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Chicos tomando Retoño
★★★★★ Más de 5.000 familias argentinas ya lo probaron

Las gotas diarias que traen de vuelta a tu hijo feliz, sano y creciendo

Zinc quelado, vitamina D y vitamina C reponen todos los días lo que los fitatos de las harinas y el calcio de los lácteos le bloquean en el intestino — el mineral del que dependen al mismo tiempo su crecimiento, su apetito y sus defensas.

  • 🌿Zinc quelado, no óxidoLa forma que sí se absorbe, incluso sobre una dieta cargada de harinas
  • 🚫Sin hierro ni calcio agregadosNada que le compita al zinc por el transportador intestinal
  • Lo toman sin pelearGotas con gotero: directo en la boca o en un poco de jugo
  • 📅30 días de aporte por frascoUna toma diaria, a partir de los 3 años
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No existe forma de recuperarlo después. El zinc no tiene órgano de depósito: lo que no entró hoy no quedó guardado en ninguna parte del cuerpo. No hay reserva de la que sacar el mes que viene. Y el crecimiento de tu hijo no está esperando a que esto se resuelva — sigue, todos los días, con lo que haya.

El faltante más pasado por alto de la infancia argentina

El problema no es lo que tu hijo no come

Cuando tu hijo viene con cosas que no cierran del todo:

  • Come poco y siempre lo mismo
  • Antojos de harinas y de dulce
  • Duerme mal, se despierta de mal humor
  • Se enferma seguido
  • Ese "algo no está bien" que no sabés señalar

Es fácil archivarlo como cosas normales de chicos, o como una etapa.

Pero cuando varios síntomas que no podés explicar aparecen juntos y nada de lo que probás funciona, no es casualidad.

Es un patrón que apunta a una sola causa silenciosa: el zinc que entra por la boca y no llega a pasar el intestino — el mineral del que dependen al mismo tiempo su crecimiento y su sistema inmune.

Artículos médicos sobre deficiencia de zinc en niños — Revista Chilena de Pediatría, Ministerio de Salud, Clínica Las Condes, El Mostrador, Universidad de Chile
Archivos Latinoamericanos de Nutrición · 2016

En América Latina más del 50% de la población se encuentra en alto riesgo de deficiencia de zinc, con prevalencias mayores en zonas rurales que urbanas.

Organización Mundial de la Salud

Estima alrededor de 800.000 muertes al año relacionadas con la deficiencia de zinc, y más de la mitad corresponden a bebés y niños menores de 5 años.

Cochrane Database of Systematic Reviews

La suplementación con zinc redujo la incidencia de neumonía un 13% — y un 21% con diagnóstico confirmado por clínica o radiografía. 6 estudios, 7.850 chicos.

BMC Pediatrics · 2023

En chicos sanos mayores de 2 años, suplementar con zinc aumentó la talla en promedio 0,9 cm. Empezando desde los 2 años: 1,37 cm. 8 estudios, 1.586 chicos.

Nutrición Hospitalaria · 2013

Revisión sistemática del efecto del zinc sobre el crecimiento lineal en menores de cinco años de Latinoamérica.

ENNyS 2 · Ministerio de Salud de la Nación · 2019

En Argentina, solo la mitad de la población come carne al menos una vez por día — la principal fuente de zinc bien absorbido de la dieta.

Más del 50% de América Latina está en alto riesgo de deficiencia de zinc
⚠️ Y en Argentina solo 1 de cada 3 come frutas y verduras una vez al día

A pesar de afectar a millones de chicos, el faltante de zinc casi nunca se sospecha — porque no da un síntoma propio: se disfraza de las cosas más comunes de la infancia y no aparece en ningún análisis de rutina.

Y mientras nadie lo sospecha, la cuenta se descuenta justo de los únicos años en que el cuerpo, los huesos y las defensas de tu hijo se construyen. Esos años no se repiten. A los quince no hay nada que recuperar: hay lo que quedó.
Pero el otro lado es igual de cierto: el día que el zinc entra, el cuerpo tiene con qué. Crece con lo que necesita, se defiende con lo que necesita, y la comida vuelve a saberle. No hay que cambiarle la dieta ni la rutina a nadie — hay que hacer que entre.
🩺 ¿Por qué mi pediatra nunca me habló de esto?

Porque el zinc no se mide en los análisis de rutina. El zinc en sangre es un marcador poco confiable: el cuerpo lo mantiene estable en plasma incluso cuando el aporte viene corto, sacándolo de otros lados. No hay un número que salte en el papel.

A eso sumale que la consulta pediátrica se ocupa de lo urgente. Un chico que come poco y se enferma seguido, pero crece dentro de la curva, no dispara ninguna alarma. Nadie está haciendo nada mal — simplemente no hay un test que lo muestre.

🍞 ¿Cómo es que el zinc no le llega si come bien?

Por dos mecanismos que ocurren después de que el chico traga. Los fitatos de las harinas, los cereales y las legumbres se unen al zinc dentro del intestino y lo secuestran: queda en un compuesto que el cuerpo no puede absorber. Y el calcio de los lácteos compite con el zinc por el mismo transportador intestinal.

Lo llamativo: cuanto más integral y "saludable" es la comida, más fitatos tiene. Los integrales y las legumbres son los que más traban la puerta. No es una pelea que se gane cambiando el menú.

🔬 ¿Qué hace exactamente el zinc dentro del cuerpo de mi hijo?

Es cofactor de más de trescientas enzimas. En el crecimiento, interviene directamente en la síntesis proteica y la división celular — que es literalmente en qué consiste crecer. En las defensas, es cofactor de la timulina, la hormona del timo que interviene en la maduración de los linfocitos T, y esas células están entre las que más rápido se dividen del organismo.

Y acá está la pieza que casi nadie conoce: el zinc no tiene órgano de depósito. A diferencia del hierro, que se guarda como ferritina, el zinc no se almacena. Lo que no entra hoy, hoy no está.

¿Te suena a tu hijo?

Chicos y Retoño

El patrón de cada chico es un poco distinto. Esta es la lista completa.

🍴Come poco y es re selectivo

Las papilas gustativas están entre las células que más rápido se recambian del cuerpo: se renuevan por completo cada diez a catorce días. Ese recambio depende del zinc. Y hay una proteína de la saliva —la gustina, también conocida como anhidrasa carbónica VI— que necesita un átomo de zinc unido para funcionar y que participa en el desarrollo de las papilas.

Cuando el zinc viene corto, el gusto se aplana. Y lo primero que se pierde no es el dulce: es la capacidad de tolerar lo amargo y lo complejo — el brócoli, la carne, la verdura, lo nuevo. Con el gusto a media máquina, esas comidas pasan de aceptables a asquerosas.

Por eso el chico se repliega a cuatro o cinco cosas blancas y blandas: pan, fideos, galletitas, arroz. No es un capricho ni una etapa. La comida literalmente no le sabe igual que a vos.

Y acá se cierra la trampa: esas harinas a las que se repliega son las que más fitatos tienen, y los fitatos son los que le bloquean el zinc en el intestino. Cuanto menos zinc tiene, menos variado come. Cuanto menos variado come, menos zinc le entra.

📏Es el más chiquito de la sala

Crecer no es una característica, es una obra en construcción — y el zinc es material de obra, no decoración. Es cofactor de más de trescientas enzimas, entre ellas las polimerasas de ADN y ARN y la timidina quinasa: las que copian el material genético para que una célula pueda dividirse en dos. Sin zinc disponible, esa división no arranca.

Además, el zinc regula la IGF-1, el mensajero a través del cual la hormona de crecimiento da la orden de crecer en los tejidos. Con zinc bajo, la IGF-1 circulante baja: la orden se manda, pero llega debilitada.

Por eso el chico puede comer, dormir y estar sano, y aun así quedarse por debajo de lo que le correspondía. No le falta genética: le falta stock de materiales.

Y esto tiene un reloj. Un año de crecimiento acompañado a medias no se recupera a los quince, porque la ventana no vuelve a abrirse.

🤧Se enferma seguido

El timo —la glándula donde maduran los linfocitos T, los soldados del sistema inmune— produce una hormona llamada timulina. La timulina necesita un átomo de zinc unido para ser biológicamente activa. Sin ese zinc, la molécula existe pero no funciona: es una llave sin dientes.

A eso se suma que los linfocitos y los neutrófilos están entre las células que más rápido se dividen del organismo, y toda división celular necesita zinc. Cuando el aporte viene corto, el sistema que lo defiende trabaja al límite en lugar de trabajar con margen.

Y acá está el círculo más cruel de todos: cada infección aumenta las pérdidas de zinc y le baja el apetito al mismo tiempo. O sea que se enferma, come menos, pierde más zinc — y queda peor parado para la próxima que ya viene en camino.

No es que tu hijo tenga las defensas bajas como rasgo de nacimiento. Es que cada resfrío lo deja con menos con qué enfrentar el siguiente.

🍬Antojos de harinas y de dulce

Es la otra cara de lo mismo. Cuando el gusto se aplana, no se apaga parejo: el dulce y el salado son los últimos sabores que se pierden, porque son los estímulos más intensos y primitivos del sistema.

Entonces el chico hace exactamente lo que haría cualquiera con el volumen bajo: sube el volumen. Va a lo único que todavía le registra fuerte — el azúcar, la galletita, el jugo, lo salado del snack.

No es falta de límites ni de voluntad. Está buscando la única señal que su sistema todavía le devuelve con nitidez.

Y otra vez el bucle: esos son justo los alimentos con más fitatos y menos zinc de toda la góndola.

😠Berrinches y mal humor

El zinc no está solo en el músculo y el hueso: se almacena en las vesículas sinápticas de las neuronas del hipocampo, la zona del cerebro que maneja memoria y regulación emocional. Desde ahí actúa como neuromodulador de los receptores NMDA y de la señalización GABA, que son los frenos y los aceleradores del sistema nervioso.

Cuando ese zinc viene corto, la regulación se vuelve más gruesa. Y aparece esto:

  • Explota por cosas mínimas
  • Le cuesta muchísimo volver a la calma después de frustrarse
  • Cambia de humor de golpe, sin causa visible
  • Un fondo de mal humor que nunca se va del todo

Y encima está lo obvio: un chico al que la comida le sabe fea, frente a una madre que necesita que coma. Esa es una pelea perdida de entrada, todos los mediodías, y desgasta a los dos.

La irritabilidad de un chico puede tener muchas causas —sueño, etapa, cambios en casa— y si la ves sostenida en el tiempo eso lo evalúa tu pediatra. Lo que sí sabemos es que hay un mecanismo bioquímico detrás, y que no es que tu hijo sea difícil.

😴Duerme mal o se despierta cansado

El zinc participa en las vías que regulan el ciclo sueño-vigilia, incluida la producción de melatonina a partir de la serotonina. Es uno de los minerales cuya concentración se asocia de forma más consistente con la calidad del descanso.

Por el mismo mecanismo del hipocampo: si el sistema nervioso no tiene con qué frenar, tampoco tiene con qué apagarse. Da vueltas, se mueve toda la noche, se despierta a las tres sin motivo, aprieta los dientes.

Y a la mañana arranca con la batería a medias, aunque haya estado ocho horas en la cama. Dormir muchas horas no es lo mismo que descansar.

🥱Se cansa rápido

Acá el que trabaja es la vitamina C. Es necesaria para sintetizar carnitina, la molécula que transporta los ácidos grasos hacia el interior de la mitocondria — que es el único lugar donde la grasa se convierte en energía utilizable.

Sin carnitina suficiente, el combustible está en el cuerpo pero no logra entrar al horno. El chico tiene reservas y no las puede usar.

Por eso lo ves tirado en el sillón en el cumpleaños mientras los otros corren, y sin ganas de nada a media tarde. No es vago ni apático: está corriendo con el tanque desconectado.

👁Ojeras marcadas

La piel debajo del ojo es la más fina de todo el cuerpo: es prácticamente una ventana a los vasos sanguíneos que hay abajo. Cuando la sangre circula con menos hemoglobina de lo óptimo, esos vasos se ven más oscuros a través de la piel.

Y acá entra la vitamina C: es la que convierte el hierro de los vegetales, las legumbres y los cereales en su forma absorbible y lo mantiene soluble en el intestino. Ese hierro —el no hemínico— es el que peor se aprovecha de toda la dieta, y sin vitamina C suficiente buena parte pasa de largo.

El resultado es esa cara de cansancio permanente que no se va aunque duerma bien. Las ojeras no son por poco sueño: son lo que se ve desde afuera de lo que no se está aprovechando adentro.

Piel áspera, pelo opaco, uñas quebradizas

La primera cosa que la medicina entendió sobre el zinc, la entendió mirando la piel: existe una enfermedad genética llamada acrodermatitis enteropática en la que el intestino no puede absorber zinc, y el signo que la delata son las lesiones de piel. La piel es el tablero donde el zinc avisa primero.

El motivo es que piel, pelo y uñas son tejidos de recambio acelerado: se están reconstruyendo todo el tiempo y dependen de síntesis proteica constante, que necesita zinc. Y la vitamina C es cofactor obligado de las enzimas que fabrican colágeno —las hidroxilasas— que es la estructura sobre la que se apoya la dermis.

Por eso aparecen la piel áspera que no se arregla con crema, el pelo sin brillo y las uñas que se parten. No es cuestión de cosmética: es material de construcción faltando.

🦴Caries frecuentes o huesos que preocupan

Acá hay un malentendido que casi todo el mundo tiene: el problema no suele ser cuánto calcio come, sino cuánto de ese calcio logra entrar. La vitamina D es la que regula la absorción intestinal de calcio y fósforo y su fijación en el hueso. Sin vitamina D suficiente, el calcio del yogur y de la leche pasa de largo aunque esté ahí.

Y el hueso no es solo mineral: es una matriz de colágeno sobre la que el mineral se deposita. Ese colágeno lo fabrican enzimas que necesitan vitamina C de forma obligada. El zinc, por su parte, participa en la actividad de los osteoblastos —las células que construyen hueso— y en el proceso de mineralización.

O sea que hacen falta las tres cosas a la vez: alguien que abra la puerta al calcio, alguien que arme el andamio, y alguien que dirija la obra. Darle más lácteos sin lo demás es descargar ladrillos en un terreno sin plano.

Si tu hijo tiene 3 o más de estos síntomas, no está pasando por una etapa.
Está pasando por esto hoy — y otra vez mañana.

El aporte diario completo, pensado para chicos

Zinc, vitamina D y vitamina C Retoño: 100% natural, aprobado por pediatras, certificación GMP, testeado por terceros

Retoño hace lo que un multivitamínico genérico no puede: entrega el zinc en la forma que atraviesa el bloqueo de la dieta real, y no le mete adentro nada que le compita.

🌱 Zinc queladoActivo principal

El que trabaja los dos ejes al mismo tiempo:

  • Interviene en la síntesis proteica y la división celular — crecer consiste en eso
  • Cofactor de la timulina, que interviene en la maduración de los linfocitos T
  • Renueva las papilas gustativas: contribuye al mantenimiento del gusto normal
  • Forma quelada: mantiene la absorción incluso con fitatos en el intestino
☀️🍊 Vitamina D + Vitamina CSostén

Las dos que hacen rendir lo demás:

  • Vitamina D: permite absorber el calcio de la dieta y fijarlo en el hueso, y participa en la activación del linfocito T
  • Vitamina C: cofactor obligado del colágeno, la matriz sobre la que se forma el hueso
  • Vitamina C: vuelve absorbible el hierro de legumbres, vegetales y cereales
  • Sin hierro ni calcio agregados: nada que le pelee el transportador al zinc

El cambio

El cuerpo deja de trabajar con lo justo:

  • La comida vuelve a saberle, y la mesa deja de ser una pelea
  • Crece con la materia prima que el crecimiento necesita
  • Las defensas trabajan con margen, no al límite
  • Huesos y dientes con el calcio efectivamente fijado
  • Piel, pelo y uñas con qué renovarse
💚 Beneficios para tu hijo

Zinc y vitamina D son necesarios para el crecimiento y el desarrollo normales. Los tres nutrientes contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmune. El zinc contribuye además al mantenimiento del sentido del gusto normal y al mantenimiento normal de piel, cabello y uñas. La vitamina D contribuye al mantenimiento normal de huesos y dientes. La vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno y aumenta la absorción del hierro de la dieta.

⚙️ Por qué zinc quelado y no el común

La mayoría de los multivitamínicos infantiles usan óxido de zinc: la forma más económica de fabricar y la de menor absorción. Los fitatos lo frenan igual que frenan al zinc de la comida, así que el problema no se resuelve — solo se traslada al frasco.

La forma quelada mantiene su absorción incluso sobre una dieta cargada de cereales y harinas. Nos costó más la fórmula; sin eso, todo el resto del argumento sería marketing.

🔬 Estudios

Neumonía: una revisión Cochrane que reunió 6 estudios y 7.850 chicos encontró que la suplementación con zinc redujo la incidencia de neumonía un 13%, y un 21% cuando el diagnóstico se confirmaba por examen clínico o radiografía.

Crecimiento: un metaanálisis de 8 estudios con 1.586 chicos sanos mayores de 2 años encontró que la suplementación con zinc aumentó la talla en promedio 0,9 cm. Empezando a partir de los 2 años, el efecto fue de 1,37 cm.

Infecciones respiratorias: en los mismos trabajos se registraron menos episodios a lo largo del seguimiento.

El efecto es más marcado donde la ingesta de zinc viene baja — el escenario de la mesa argentina promedio.

🧪 Ingredientes y dosificación

Zinc quelado, vitamina D y vitamina C. Sin hierro ni calcio agregados. Sin azúcar agregada.

Dosis: 1 ml (1 gotero) una vez al día. Seguí la indicación del envase y, ante dudas o si tu hijo tiene alguna condición particular, consultá con tu pediatra antes de empezar.

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✓ 60 días de garantía · El riesgo es nuestro, no tuyo

Lo que muestra la investigación sobre el zinc en chicos

No hace falta que nos creas a nosotros. Estas son revisiones que juntaron miles de chicos.

🛡️
−13%

menos incidencia de neumonía

Cochrane · 6 estudios · 7.850 chicos
🔬
−21%

con diagnóstico confirmado por clínica o radiografía

Cochrane · mismo análisis
📏
+0,9 cm

de talla en chicos sanos mayores de 2 años

BMC Pediatrics 2023 · 1.586 chicos
🌱
+1,37 cm

cuando el aporte empieza desde los 2 años

BMC Pediatrics 2023
★★★★★

Lo que reportan los padres que ya lo usan

90% fortaleció su sistema inmunológico, 85% mejoró el crecimiento y desarrollo, 88% mejoró el apetito, 87% durmió mejor
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Lo que cuesta esperar

Esta es la parte que nadie te dice, y es la que más pesa: el costo de no hacer nada no es cero. Se paga en días de crecimiento que no vuelven.

30 días más

Un mes son treinta días en los que el cuerpo tuvo que crecer, dividir células y defenderse con lo que había. Treinta oportunidades de reponer que ya no están. Y treinta días más de gusto aplanado, o sea treinta días más cerrando el círculo de la comida.

6 meses más

Medio año es la ventana en la que los estudios de crecimiento ya miden diferencias de talla. No es una metáfora: es el período en el que los ensayos empiezan a registrar centímetros. Seis meses de espera son seis meses que no entran en esa medición.

2 años más

Los metaanálisis encontraron que el efecto sobre la talla es mayor cuando el aporte empieza antes: 1,37 cm empezando a los 2 años contra 0,9 cm de promedio general. La conclusión es incómoda pero clara: empezar temprano midió mejor que empezar tarde.

La suplementación de rescate —la que arranca cuando ya te asustaste— llega tarde por definición. Para cuando reaccionás, la deuda de todos esos meses ya se descontó. Y esa no hay forma de volver a cobrarla.
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✓ 60 días de garantía · Si no ves nada, te devolvemos todo

Tres activos elegidos

Nada de relleno, nada de blends escondidas

Cada uno está por una función concreta: entrar donde el otro no entra, sostener el hueso, y hacer rendir lo que ya come.

🌱Zinc quelado

Materia prima del crecimiento y cofactor de la timulina. En forma quelada para atravesar el bloqueo de los fitatos.

☀️Vitamina D

Permite absorber el calcio de la dieta y fijarlo en el hueso. Participa en la activación del linfocito T.

🍊Vitamina C

Cofactor obligado del colágeno y vuelve absorbible el hierro de legumbres, vegetales y cereales.

Tres nutrientes, seis funciones

Entra en la rutina de la mañana en 10 segundos

Uso sugerido y dosificación

Retoño es una dosis diaria suave: no hay malestar, no hay purgas, no hay rutinas que trastoquen el día.

A diferencia de los jarabes cargados de azúcar o los comprimidos que hay que convencerlos de tragar, esto son 10 segundos y sigue la mañana.

1

1 gotero directo en la boca, o en un poco de agua o jugo natural.

2

Preferentemente separado de los lácteos, para que el calcio no le compita al zinc en la misma toma.

3

Todos los días. El cuerpo no guarda zinc: la rutina es el producto.

La línea de tiempo de tu hijo

Los estudios que midieron resultados siguieron a los chicos durante meses, no días. Esto es lo que se ordena, y cuándo.

🌱 Semana 1 y 2 · Se cierra el agujero

El aporte diario empieza a cubrir la demanda que venía quedando corta.

  • El zinc deja de depender de qué comió ese día
  • La rutina se instala: gotero en la mesa, a la vista
☀️ Mes 1 · Empieza a notarse

Las papilas gustativas se renuevan en días, así que el gusto es lo primero que se mueve.

  • Suele aparecer más apertura a probar comidas
  • Los niveles de vitamina D empiezan a levantar
📏 Mes 3 · El terreno donde se juega

Es la ventana en la que los estudios de crecimiento empiezan a medir diferencias.

  • Vitamina D con niveles sostenidos
  • Colágeno y hueso con materia prima constante
🔁 Uso continuo · Lo que sostiene todo

La demanda no para y no hay reserva: el día que se corta, se corta el aporte. No hay inercia, no hay resto guardado.

  • La ventana de crecimiento se acompaña completa, no a pedazos
  • Sin picos, sin caídas, sin rescates a destiempo
  • Cada día cubierto es un día que ya no se puede perder
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★★★★★

Mamás que ya cortaron el círculo

Mamá e hija con Retoño
★★★★★ Bauti siempre fue de comer dos bocados y listo, y yo ya lo había asumido como que era así. A las dos semanas de darle Retoño todos los días empecé a notar que pedía repetir. No es que ahora come todo, pero la diferencia se nota. Lo que más me gusta es que son gotas, se lo pongo en el jugo de la mañana y ni se entera. — Valentina M. · mamá de Bautista (5 años)
★★★★★ Olivia faltaba al jardín una semana sí y una no, siempre con algo. El pediatra me dijo que era normal a esa edad pero yo ya no sabía qué más hacer. Empecé con Retoño y este invierno fue otro. Mateo también lo toma. Es lo primero que hacemos a la mañana, ya es parte de la rutina. — Carolina G. · mamá de Olivia (4 años) y Mateo (7 años)
★★★★★ Feli siempre estuvo en percentil bajo y a mí me preocupaba, aunque el pediatra me decía que estaba dentro de lo normal. Una amiga me recomendó Retoño y decidí probarlo. Lleva cuatro meses y en el último control subió de percentil. No sé si es solo por esto, pero algo cambió. Y encima le gusta el sabor. — Luciana R. · mamá de Felipe (6 años)

¿Cómo sé que está funcionando?

No hay nada que revisar ni que medir en casa. El zinc no se ve entrar, igual que no se ve entrar el hierro de un bife.

Lo que sí se nota es lo de todos los días: si vuelve a probar algo nuevo en la mesa, si la semana no arranca otra vez con mocos, si a la tarde le queda pila.

No hace falta que inspecciones nada. No hace falta que estés midiendo.

La prueba es la de siempre: verlo más parecido a él mismo.

💬 ¿Y si no noto nada?

Pasa, y es esperable en algunos casos: si tu hijo ya venía con un aporte de zinc holgado —come carne casi todos los días y poca harina— el margen de cambio es chico, porque no había un agujero que tapar.

Para eso está la garantía de 60 días. Nos escribís y te devolvemos la plata, sin vueltas.

Reponer todos los días. No apagar incendios.

Casi todo el mundo llega al zinc cuando el chico ya se enfermó. Ese es justo el momento en que llega tarde.

La trampa

El frasco de rescate

  1. Arranca cuando ya apareció el síntoma
  2. La vitamina D tarda semanas en levantar niveles: no llega a tiempo
  3. Se corta cuando el chico mejora
  4. El cuerpo no guardó nada: vuelve a cero
  5. Y la deuda de esos meses ya se descontó
La forma Retoño

La reposición diaria

  1. Cubre la demanda el día que ocurre
  2. Niveles sostenidos, sin picos ni caídas
  3. No depende de qué comió ese día
  4. Acompaña la ventana de crecimiento completa
  5. Un retoño se riega todos los días

Los multivitamínicos no se hicieron para esto. Retoño sí.

Suave para darlo todos los días, formulado para atravesar el bloqueo real de la dieta.

RetoñoMultivitamínico
infantil genérico
Jarabe o gomitas
con azúcar
Zinc en forma quelada
Sin minerales que compitan
Dosis exacta por peso
Sin azúcar agregada
Pensado para toma diaria
Tres activos, no veinte

Hola, somos padres

Solo 1 de cada 2 argentinos come carne a diario — y casi ningún padre hace la conexión con el zinc.

Nosotros tampoco la hicimos, hasta que la hicimos.

Como padres, nos pasó lo mismo que a vos: la pelea de todos los mediodías, el "come poco", las semanas encadenadas de mocos. Y la sensación de estar haciendo todo bien sin que nada cambiara.

Cuando empezamos a buscar en serio, apareció lo que no nos habían contado: que el zinc del plato se queda trabado en el intestino por los fitatos de las harinas, que el calcio de los lácteos le compite, y que el cuerpo no lo guarda — así que cada día se juega de nuevo.

Nos sorprendió que no hubiera un producto argentino pensado para eso: casi todos usan óxido de zinc, el más barato y el que peor se absorbe, y encima le meten hierro y calcio que le compiten en la misma toma.

Así que hicimos uno. Un solo producto, tres activos, la forma quelada que cuesta más pero es la que entra. El que le damos a nuestros propios hijos.

Creemos de verdad que puede ayudar al tuyo. Y lo creemos tanto que pusimos el riesgo de nuestro lado: si en 60 días no ves nada, te devolvemos cada peso, sin que tengas que discutir con nadie.

Lo único que no podemos devolverte son los meses. Esos corren igual.

🌱 El equipo de RetoñoPadres, antes que cualquier otra cosa
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Tus preguntas, respondidas

¿Desde qué edad se puede dar?

A partir de los 3 años. La dosis se mide con el gotero. Seguí siempre la indicación del envase y, ante cualquier duda o si tu hijo tiene alguna condición particular, consultá con tu pediatra antes de empezar.

¿Se puede dar junto con otros suplementos o medicación?

Si tu hijo toma alguna medicación o otro suplemento —sobre todo si ese suplemento lleva hierro o calcio, que compiten con el zinc— consultalo con tu pediatra antes de sumar Retoño. Si igual lo dan, mejor separar las tomas por unas horas.

¿Lo puedo dar con la leche del desayuno?

Mejor no en la misma toma: el calcio comparte transportador intestinal con el zinc y le compite la absorción. Es el mismo motivo por el que la fórmula no lleva calcio agregado. Dalo en otro momento del día.

¿Tiene azúcar? ¿Y hierro?

Sin azúcar agregada y sin hierro agregado. El hierro quedó afuera a propósito, porque le competiría al zinc en la misma toma. Lo que sí hace la vitamina C es mejorar el aprovechamiento del hierro que ya viene de la comida.

¿Hace falta un análisis antes de empezar?

No, y ahí está parte del problema: el zinc en sangre es un marcador poco confiable, porque el cuerpo lo mantiene estable en plasma incluso cuando el aporte viene corto. Un valor normal no descarta que la ingesta sea insuficiente. Retoño es un aporte de nutrientes dentro de lo recomendado, no un tratamiento sobre un diagnóstico.

¿Le puede caer mal?

Es un aporte de nutrientes en las cantidades de referencia, no una dosis de choque. Si lo das con el estómago vacío algunos chicos lo toleran menos, así que conviene junto a una comida. Si notás cualquier cosa fuera de lo habitual, suspendé y consultá con tu pediatra.

¿Por qué no simplemente le doy más carne?

Sería lo ideal, y si podés, hacelo. El punto es que el zinc de esa carne compite con los fitatos del pan, los fideos y las galletitas que come en el mismo día, y con el calcio del yogur. Sumar zinc por la comida es sumar también aquello que lo bloquea. El gotero entra por otro lado.

¿Y si un día nos olvidamos?

No pasa nada, se retoma al día siguiente con la dosis normal — no hay que compensar con el doble. Lo que sí conviene es que no se vuelva costumbre: como el cuerpo no guarda zinc, cada día salteado es un día sin aporte.

¿Sirve de viaje o en vacaciones?

Sí, y es cuando más se agradece el formato: el frasco es chico, no necesita frío y no hay nada que preparar. Justo en vacaciones la comida se desordena más, así que es buen momento para no cortar.

¿Lo pueden tomar adolescentes o adultos?

La fórmula está pensada para chicos en crecimiento y la dosis está calculada para eso. Un adolescente en pleno estirón tiene una demanda alta de zinc, así que aplica el mismo razonamiento — pero la dosis conviene conversarla con un profesional.

¿Cuántos frascos necesito?

Cada frasco es un mes. Los estudios que midieron crecimiento siguieron a los chicos durante meses, así que el pack de 3 es el que cubre la ventana donde esto se mide de verdad — y es el que sale más barato por frasco.

Nuestra garantía

60 días. Si no ves nada o simplemente no te convence, nos escribís y te devolvemos el dinero. Preferimos que lo pruebes tranquila antes que convencerte a la fuerza.

Envíos y entrega

Envío gratis a todo el país.

Retoño — apoyo diario para crecer

Hay dos caminos desde acá

Camino 1

Cerrar esta página

  1. Mañana la mesa vuelve a ser una pelea
  2. El círculo del gusto sigue girando
  3. Cada día de crecimiento pasa con lo que haya
  4. Y en seis meses vas a estar leyendo esto otra vez, con seis meses menos
Camino 2

Empezar hoy

  1. Mañana a la mañana, 10 segundos y listo
  2. El aporte deja de depender de qué comió ese día
  3. La ventana de crecimiento empieza a estar cubierta
  4. Y si en 60 días no ves nada, no te costó un peso

Uno de los dos caminos no tiene riesgo. El otro tampoco parece tenerlo — pero se paga en días.

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1 frasco30 días de aporte diario $49.990
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  • Zinc quelado, la forma de mayor absorción
  • Sin azúcar agregada, sin hierro ni calcio que compitan
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Frasco de Retoño con gotero
🌿Tres activos, sin relleno
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🇦🇷Hecho en Argentina

DESCARGO MÉDICO Y DE SALUD: la información y los contenidos de esta página, o de cualquier material vinculado, no constituyen asesoramiento médico ni reemplazan la consulta con un profesional de la salud.

Si vos o cualquier otra persona tiene una preocupación de salud, consultá con tu profesional de referencia. No desestimes una indicación médica ni demores en buscarla por algo que hayas leído en esta página. Si creés que puede haber una urgencia, contactá a tu médico o al servicio de emergencias.

Retoño es un suplemento dietario. Aporta nutrientes en las cantidades de referencia y acompaña una alimentación variada; no la sustituye ni reemplaza el control pediátrico. Los estudios citados corresponden a investigación sobre suplementación con zinc en poblaciones infantiles y no a ensayos realizados sobre este producto. Los resultados individuales pueden variar.

Consultá a tu pediatra antes de comenzar cualquier suplementación en niños.